Lo muerto nunca está muerto << Ahora, en los últimos momentos de mi vida, espero a mi querido hermano del alma, este desea mi muerte ante todo. Claro, después de lo que le hice cualquiera haría lo mismo que él. Pero bueno, todo empezó hace un tiempo... >> Mi querido hermano Lack murio hace unos días, yo me siento muy triste, pero todavía queda una posibilidad para que él vuelva a la vida. Espero que esto funcione, aunque... bueno debo de estar un poco loco para hacer esto. Después de pensarlo durante largas y tediosas horas, decidi ir al cementerio donde había sido enterrado mi amigo, procurando ocultarme de cualquier persona en mi camino hacia el cementerio. Al llegar a la lapida de mi amigo, rece una oración y con la pala empece mi ardua labor. Por fin, después de estar cavando durante dos horas, visualice un trozo de madera, emocionado quite la arena y vi el sarcófago de mi amigo tal y como lo había visto la ultima vez en su funeral. Aquel viejo sarcófago estaba recubierto por un andrajoso y viscoso moho, este recubría la mayor parte del sarcófago, aunque me extrañaba que el moho hubiera aparecido tan rápidamente (ya que hace tan solo una semana que murio y a los pocos días fue su enterramiento). Seguí con mi ardua labor un poco extrañado por aquel extraño acontecimiento. Poco después, me encontraba en el sótano de mi casa examinando el cuerpo de mi amigo, este estaba situado encima de una vieja mesa camilla oxidada. Con algo de miedo y emoción subi a mi habitación y cogí aquel viejo libro que había comprado hace unos dias a un extraño mendigo... -Lo demas ya no le recuerdo tan bien- lo único que hice fue bajar al sótano y leer una plegaria de aquel viejo libro quejumbroso, el resto fue raro y extraño, el cuerpo de mi amigo desapareció inmerso en una sombría oscuridad. Al día siguiente, oí el timbre de la puerta, tal fue mi sorpresa que cuando abrí la puerta me encontré a mi viejo amigo delante mia, vivo como la ultima vez que le vi, este murmuro unas palabras: ...G..R..A..C..I..A..S... Ahora te podré matar. En ese instante sali corriendo hacia el sótano y nada mas entrar en el cerré la puerta con llave. << La puerta empieza a resquebrajarse, ya no me queda tiempo. Pensar que aquel viejo libro que compre a ese asqueroso mendigo nunca funcionaria fue un error, porque ha funcionado y ahora lo único que puedo hacer es esperar la muerte. Espero que este pequeño fragmento lo lean aquellos asesinos implacables que deseen matar a su hermano tan solo por un odio incombustible que surgió en una discusion. ¡Ja!, si lo único que hice fue coger un cuchillo y clavárselo en la cabeza mientras que le repetia: ¡no!, ¡no es cierto!, yo fui el que dio el dinero al cura para que lo enviara a aquella sociedad que creo papa para deficientes psíquicos... Y luego fui tan tonto que, arrepentido, busque por las librerías de toda la ciudad un libro que tuviera un conjuro para poder resucitar a mi hermano muerto... Y lo encontré, este se llamaba NECRONOMICON... >> Autor: Muerte 1996 Dedicado al genio de la literatura de terror: HOWARD PHILLIPS LOVECRAFT